Los beneficios partidistas de la nueva alcaldía de Puerto Morelos.
Jueves 16 de Junio de 2011 hrs.
Con una tónica democrática, creemos más que de resignación, el alcalde perredista de Benito Juárez, Julián Ricalde, del municipio quizá más importante del estado de Quintana Roo, asegura ser parte de la idea absolutista de la conversión a Alcaldía de Puerto Morelos. Aunque, es sabido que como punto electoralmente importante para los amarillos, al menos durante su gestión, el paso hacia la autonomía municipal será solo eso: un paso, no más.

Julián Ricalde Magaña, dirige el destino -porque es uno solo, el del progreso y del éxito-, con un toque de conciliación partidista y gubernamental. Da una entrevista interesante sobre el histórico acontecimiento de ayer.

Benito Juárez, es un municipio que alberga a la ciudad turística internacional, que contrasta con el desfase en su planeación y desarrollo, de su zona urbana; también la más invadida de franjas de miseria, en esa combinación peligrosa de riqueza y pobreza extrema, dirigida desde hace tiempo, por alcaldes opositores a los gobiernos estatales oposición. Hoy en día, dirigida por uno que, aparenta al menos, reconocer y apoyar, la decisión de la comunidad de Puerto Morelos.

Para el joven gobernador priísta, Roberto Borge, la cosa es distinta. Tal y como sucedió con la conversión a municipio de Tulum y Bacalar, por cierto este último en el último momento del ex gobernador Félix González, su apoyo en el proceso hacia la independencia de Puerto Morelos ha sido de puertas abiertas.
Pero para los portomorelenses, la autonomía es más que las buenas voluntades de gobiernos y gobernantes. Olvidados por las administraciones priistas, perredista y panistas, los habitantes de ese pequeño pero importante punto turístico, han elaborado varias estrategias de defensa para el bienestar del destino, que al parecer les está dando resultados. Y han demostrado, que su desarrollo como localidad se hace con una ciudadanía de alto poder civil.
Ha sido una puja larga y tediosa que, con su conversión como alcaldía, da su primer paso hacia su independencia para crear el municipio número 11 del estado. Si lo logrará o no, dependerá de su férrea batalla principalmente y, por supuesto de la visión y apoyo de Roberto Borge, quien se está esforzando en imprimir a su gobierno, una mezcla novedosa de democracia, con signos de firmeza, que algunos insisten en exagerar hasta el autoritarismo. Todo, dirigido según vemos, hacia el bienestar en conjunto del estado pero, sobre todo de su partido, el PRI. Por aquello de la repartición de distritos electorales en las próximas elecciones locales y federales. Una puja que ya sabe a interesante desde ya.