UN POCO DE HISTORIA SOBRE EL TURISMO DE CRUCEROS.
Martes 01 de Febrero de 2011 hrs.
El turismo propiamente dicho, nace en el siglo XIX, como una consecuencia de la Revolución Industrial, con desplazamientos cuya finalidad principal es el ocio, descanso, cultura, salud, negocios o relaciones familiares. Estos desplazamientos se distinguen por su finalidad de otros tipos de viajes motivados por guerras, movimientos migratorios, conquista, comercio, etc. No obstante el turismo tiene antecedentes históricos claros.

En la actualidad, los cruceros están considerados como una de las fuentes de turismo más emergentes contando con unaS cifras anuales aproximadas de 16 millones de cruceristas de los cuales cerca de 4 millones son singles o parejas solteras. No obstante, este crecimiento se ve reflejado no sólo en el número de pasajeros sino en todos los empleos directos e indirectos que generan. Como consecuencia de ello, se está produciendo un perfeccionamiento estructural de alta calidad para mejorar la gestión, el mantenimiento y el diseño de los puertos de navegación actuales y los de nueva construcción.

El volumen mediático está tomando mucha fuerza a nivel mundial y todas las compañías intentan ofrecer productos exquisitos de última generación para atraer a futuros cruceristas : suites de gran tamaño, césped natural, zona de surf, escalada, centros acuáticos, simuladores de carreras de F1... entre otras. Naturalmente, aquellas compañías que disponen de yates ofrecen otro tipo de incentivos más exclusivos debido a varios factores como el tamaño, localización, itinerario.

Cuando en 1835 apareció el primer anuncio de crucero en el periódico Shetland Journal para visitar Escocia, Islandia y las Islas Feroe, nadie presagiaba un éxito de tal magnitud en el siglo XIX. La primera compañía en salir al mercado fue creada en 1837 en Stromness por Arthur Anderson y Brodie Wilcox bajo el nombre de Peninsular Steam Navigation Company, que más tarde se convirtió en P&O Cruises.

Naturalmente, esta iniciativa llamó la atención de grandes inversores y en 1840 Samuel Cunard fundó Cunard Line para realizar transatlánticos desde Liverpool a Halifax. Una de las grandes hazañas de ingeniería naval y, quizás, el gran suceso en estos años fue la botadura en 1912 del Titanic, hundido en su quinto día de viaje al chocar con un iceberg. Aunque un año antes había realizado su viaje inaugural su gemelo-algo menor-, el olympic.

A partir de 1920 se convirtió en un "deber" para masas sociales de altas esferas, siendo considerado como el viaje de moda y dotando de una identidad propia al crucero como símbolo de relax, exclusividad, entretenimiento y calidad.

Como es lógico, el auge y la competitividad de las navieras prometía un futuro muy esperanzador. Tanto es así, que en 1960 ya estaban registradas alrededor de 100 compañías de pasajeros. Ya no estaba enmarcado dentro de los productos turísticos de lujo sino más estándar, llegando a ser en ocasiones más económico cruzar el atlántico en barco que en avión de línea regular.

En 1962 más de 1 millón de personas había cruzado el Atlántico Norte. Uno de los barcos con más solera en el panorama internacional es el SS Oceanic -ahora llamado sólo Oceanic, gestionado por Pullmantur Cruises-, construido en 1963 por Home Lines. Este buque puede ser considerado, en muchos aspectos, como el padre de los buques de crucero modernos, dado su revolucionario diseño.
A lo largo de los años, el concepto general de crucero no ha cambiado demasiado. Sin embargo, de ser en un principio un viaje destinado únicamente a un sector con gran poder adquisitivo, hoy en día existen cerca de 280 navieras (marítimas y fluviales) que ofrecen casi 30.000 cruceros a unos 2.000 destinos, ofreciendo una variedad muy amplia de itinerarios, barcos, tarifas, etc. capaces de adaptarse a las necesidades de cada pasajero o futuro crucerista.

No obstante, cada compañía se ha ido adaptando de forma específica a un tipo de público, lo cual permite abarcar desde cruceros de lujo hasta cruceros fluviales.

Esto ha "provocado" que la media de edad haya sufrido un descenso considerable y hoy en día se encuentre en torno a los 40-45 años. No obstante, cada compañía busca un perfil de cliente, con lo que esa media puede variar desde 60-65 años a los 30-35 años. En esta estadística influye principalmente el tipo de destino, la categoría del barco, las instalaciones y el precio. Aunque la política de crecimiento del negocio de cruceros es muy fuerte, las navieras han comenzado a producir nuevas estrategias de marketing destinadas a fomentar aspectos como el relax, la innovación, la asistencia personalizada, más entretenimiento, barcos más grandes, cines, bibliotecas, más atenciones a bordo, etc.

Naturalmente, los cruceros de lujo son algo excepcional fuera de lo común, en los que se pueden encontrar extras como el golf, gastronomía o círculos de expertos.
Fuente /Wikipedia.