Las redes sociales y sus sicarios virtuales..
Miércoles 12 de Septiembre de 2012 hrs.
Tras la última elección presidencial, el fenómeno de las redes sociales demostró su musculo y el poder de información que, como herramienta de comunicación eficaz e inmediata tiene en la vida social de los mexicanos.

Hemos visto como en el mundo moderno, han sido capaces de penetrar hasta en sociedades tan cerradas como las del medio oriente, para acabar con tiranos, con dictaduras y con gobiernos que subyugan a sus pueblos.

En México, concluyeron las elecciones y, con ellas, se fueron las frustraciones de miles o millones de nombres que, en su oportunidad, lograron –aunque sin éxito al final- sacar de sus casillas, hasta a los cerebros más cuerdos y brillantes del país, en las redes sociales, en especial en twitter; las que han ido perdiendo el verdadero sentido y significados de sus inicios.

Redes que se han convertido, lenta y peligrosamente, en un centro de operación de sicarios del lenguaje, de las honras, de las vidas y de las blasfemias de usuarios, que enfrentan diferencias políticas, sociales o económicas con ellos. Solo por mencionar algunas.

Facebook y Twitter van a la cabeza. Pero, es la segunda la que bate record de audiencia de estos mencionados sicarios cibernéticos. Baste entrar a esa red social para encontrar nombres de conocidos políticos, personajes de la vida social y hasta de la vida periodística, entrelazadas en pleitos y enfrentamientos que, tras leerlos parecieran estar leyendo un guion temerario, de alguna mediocre novela, sin especificar un género.

La mayoría de las veces, en el completo anonimato, demostrando que la transparencia de sus actos, son tan oscuros como sus intenciones. Se escudan, a través de pseudónimos de usuarios inexistentes que, cobijados por la cobardía, insultan, ofenden, blasfeman y deshonran.

Hay otros, que también se cobijan pero, con el manto del poder que le otorga la cercanía con el círculo influyente y la cercanía con el poder mismo. Envalentonados como los anónimos, se dan fuerza para despotricar y contestar, con la certeza que le impone la impunidad es decir, convertida en inmunidad.
Entre más muertes del lenguaje y de la imagen del adversario, mas gloria acumulará en el cielo. Amo la traición, pero odio al traidor, decía Julio César.

Sentarse frente a una computadora, entrar a la red social del Twitter, y ser mudo y sordo partícipe, de dimes y diretes, nos podrá embelesar de la función que tratan de imponerle, quienes aportan a la decadencia de esta red social.

Las redes sociales, se han convertido, en un medio de ataque, hacia todo lo que no convenga a los intereses del sicario en ciernes: ya sean políticos, miembros de la sociedad, periodistas, escritores y todo aquel que no comparta, las mismas ideas y pensamientos de quien cuestiona tal o cual cosa.

Las redes sociales se supone de crearon para socializar, para expresar, informar y hasta para crear imagen. Para interactuar en ideas y pensamientos. No para imponerlas. Vaya, sirven hasta para promocionar productos y servicios. Es pues, una herramienta útil de Comunicación e información.

Albert Einstein, señalaba sobre este tema: ¿Por qué esta magnífica tecnología científica, que ahorra trabajo y nos hace la vida más fácil, nos aporta tan poca felicidad? La repuesta es está, simplemente: porque aún no hemos aprendido a usarla con tino.