La propuesta de AMLO, fuera de "Pejelandia".
Martes 19 de Junio de 2012 hrs.
La propuesta de Andrés Manuel López Obrador de reducir salarios o personal de la alta burocracia del gobierno federal con el fin de ahorrar 300 mil millones de pesos, es tan absurda como el despido de los dos mil 100 empleados de confianza que el gobierno estatal de Coahuila, a realizado ayer a fin de ahorrar 662 millones de pesos.

Absurda y peligrosa. El desfase social que pende de un hilo sumamente frágil, amenaza romper y con ello, hacer brotar más delincuencia, más criminalidad y más desintegración social en México. Que ahora fue en Coahuila, que será en el D.F., da lo mismo todo es México y todo repercute en el estado que vivas. Finalmente todos buscan otras oportunidades donde sea.

A donde irán a parar esos 2 mil trabajadores coahuilenses, O a donde irían a parar esos trabajadores desempleados que sugiere López Obrador se vayan para ahorrar. Porque, tendría que aclarar, aunque no lo diga, que para ahorrar, no solo se bajarían sueldos, sino que se tendría que despedir a una importante cantidad de burócratas federales para ello.

Las cifras de la secretaria de hacienda del gobierno federal, las cuales se pueden apreciar en la página de transparencia, indican que, solo si el gobierno despidiera a todos los altos funcionarios se ahorraría dos mil millones de pesos y no 300 mil. Las cifras no cuadran…Quien miente?

Ciertamente, los sueldos de los funcionarios, no solo federales sino estatales y también municipales, rayan en lo ofensivo e indignante, sobre todo si se les compara con los que percibe la mayoría de los trabajadores en México pero, no solo se trata de reducir salarios, despedir y estrangular servicios básicos de la sociedad, se requiere estrategia, trabajo y muchas magia, entre muchas otras cosas.

También es cierto que según el grado de responsabilidad, es mayor la remuneración salarial. Aunque infinidad de veces este no se justifique con el deficiente trabajo que realizan. Sería interesante que esa propuesta también se extendiera a los sueldos del propio presidente, gobernadores, alcaldes y altos funcionarios de la burocracia federal, estatal y municipal.

El ajuste del cinturón sin embargo, se da en otros niveles. Es decir con el pueblo. Con los ciudadanos como usted y como yo, o como otros más vulnerables. Pero, porque insisten los gobiernos en alcanzar los triunfos en base al sacrificio de la comunidad. Es, a simple vista, una política fácil. No importa sea de derecha o de izquierda. Ejemplos sobran, hay que mirar hacia Europa.

En donde están las políticas públicas, propuestas o estrategias económicas? Y aunque la comparación resulte grotesca, sería tanto como si de pronto para ahorrar en las casas de los ciudadanos, estos optaran por dejar de comer, deshacerse de hijos, suprimir escuela, sacar al cónyuge o, simplemente vaciar sus casas para quedarse con lo mas indispensable para nivelarse.

Que culpa tiene el país y sus ciudadanos si los gobiernos roban, si se endeudan, si se llevan los bolsillos repletos de billetes, para que luego les pidan aguanten planes de austeridad?. La propuesta de López obrador es la misma, somos los ciudadanos los que terminamos pagando como siempre las riquezas de nuestros gobernantes, de cualquier nivel que sean, con el beneplácito de quien sea.

Pero, finalmente es poco creíble esos de los despidos. Al ingreso de un nuevo gobierno, de cualquier nivel que sea, los despidos por “austeridad” de dan a la orden del día. Sin embargo, en el transcurso de las semanas, vemos atónitos como se abulta la nómina con los amigos, los amigos de los amigos, familiares y un largo etcétera.

Lo que deberían de promover los candidatos sería acaso el servicio civil de carrera. Tendrían trabajo aquellos que realmente estuvieran preparados para ello, no los que van a devengar un salario que nos cuesta a todos los contribuyentes. Pero, como esta acción no es popular, prometen empleos y más empleos que nunca llegan. Hay más de 25 millones ejemplos de ellos.

Y no es difícil ni perjudicial para la comunidad, ya que solo los puestos de subdirector para arriba entrarían en esta carrera por el empleo, por lo que los otros niveles no peligrarían en mantener seguros sus puestos.

Todos los candidatos a la presidenciade México, argumentan acabarán con la corrupción. Así decía Fox ante el cambio al panismo y, junto a su familia, resultaron más pillos que los propios priístas. Tendría que ser diferente con un gobierno de izquierda comandando al país? Lo dudamos.

Pero, cuidado, el fenómeno del cambio quizá le de más de un dolor de cabeza a Peña Nieto y su clan priista. Fox ganó por ese hartazgo ciudadano, ávido de un cambio. Andrés Manuel López Obrador, lo sabe y lo usa muy bien. Falta experimentar con el PRD y toda la izquierda y a esto le apuestan los amarillos.