El clan Joaquín de plácemes por postulación de Pedro...y Q Roo también.
Lunes 05 de Diciembre de 2011 hrs.
En política hay que sanar los males, jamás vengarlos. Esta premisa quizá sea la que rodee y visualice para el panorama político en el país y, sobre todo en el estado que lo vio nacer, el todavía senador por Quintana Roo, Pedro Joaquín Coldwell.

Y esa, ha sido una de las mejores armas de este cozumeleño quien regresó a la política, luego de un receso voluntario, con honores. Retornó para cosechar la buena siembra que dejó hace varios años atrás en la mente y corazón de los quintanarroenses. Tan buena fue, que las nuevas generaciones acostumbradas a escuchar elogios de los mayores sobre este personaje de la política local, apoyaron y secundaron su triunfo para alcanzar una curul en el senado.

Lo demás es historia. A través de estos años en la renovada y moderna casona de Xicoténcatl, Joaquín Coldwell supo tejer de manera magistral –no sin muchos puntapiés y grillas-, un trabajo político y legislativo que lo mantuvo siempre activo en muchas importantes iniciativas como Presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, secretario de la Reforma del Estado e integrante de la de Justicia y de la de Turismo respectivamente. Mucho trabajo que hoy le reconoce su partido y la militancia del PRI.

No hablaremos del Currículo de Pedro Joaquín, porque eso es ya de todos conocidos, más aún luego del anuncio sobre su inminente ascenso a la presidencia de la cúpula priísta. Ni tampoco haremos recuentos históricos sobre sus muchos logros, su trayectoria impecable y la mención –ahora corroborada-, de ser el único político quintanarroense que hasta el día de hoy, ha brillado no solo en el plano local, sino a nivel nacional. Siempre en cargos de relevancia para el país.

Lo que si señalaremos es lo que muchos trataron de ignorar por cuestión de “estrategia” política, cosas de intereses, o vaya usted a saber otros motivos, y que en este medio publicamos repetidamente (publicación 7 de julio del 2011: http://quintanarooaldia.com/opinion/el-cinismo-de-la-politica-nacional-al-descubierto-los-joaquin-y-sus-aspiraciones/859. Que el senador Joaquín Coldwell es, junto al actual gobernador y paisano suyo, Roberto Borge, los dos gobernantes más jóvenes (31 años) de la historia de México y, por supuesto del Quintana Roo territorio y constitucional.

También señalamos en este medio en su oportunidad. Agosto 29 del 2011: http://quintanarooaldia.com/opinion/moreira-y-los-30mdp-cc-espanola-en-q-roo/888, lo que muchos se negaban a creer. Que el ex gobernador coahuilense y ahora ex dirigente nacional priísta, Humberto Moreira, tendría que verse obligado por las circunstancias y por sus correligionarios de partido, a hacer sus maletas para no deteriorar más a ese instituto  político, ante las acusaciones de unas finanzas no muy claras en su administración.

Pero la política es caprichosa, altanera y bipolar.  Este pasado sábado, TODOS los titulares de los medios escritos –al menos- en el estado, dedicaron sus primeras planas a la noticia que conmocionó el viernes a la política quintanarroense: El cozumeleño, Pedro Joaquín Coldwell, era propuesto para liderar la dirigencia del Cen del PRI, con el apoyo y beneplácito de toda la militancia tricolor, incluido Roberto Borge, quien mediante un comunicado de prensa lo dejaba plasmado para la posterioridad. Todos, absolutamente todos se alinearon. Seguramente algunos  sintieron como “cubetadas de agua fría” la noticia. Seguramente otros cruzaron los dedos para que no fuera sí. Pero nadie lo externó. Las cartas estaban abiertas.

Que lejos quedaban a partir del sábado, los días en que mencionar el apellido Joaquín en el estado, era casi prohibido. Muy lejos quedaban esos días en que escribirlo era tanto como levantar “el hacha de guerra” en contra de los grupos opositores de ese clan familiar en Quintana Roo y de la cúpula del poder mismo. Lejos quedaban también los ataques a sus familiares más cercanos que, emergían y exigían con justa razón o no el  reclamo al supuesto cumplimiento de acuerdos políticos que se han pretendido ignorar y soslayar.

Y solo a causa de la inminente convocatoria para la inscripción a suspirantes y aspirantes para puestos de elección popular, el apellido Joaquín volvió a resaltar en los medios informativos, en la figura del senador cozumeleño.

Nadie se atrevía a mencionar a ningún miembro de ese clan familiar. Ni en notas informativas, ni en columnas políticas, ni en cualquier medio escrito, digital, radial o televisivo por representar una seria amenaza a su bolsillo o, simplemente cuidadosos de no despertar la ira de los oponentes. http://quintanarooaldia.com/opinion/conclave-priista-decidio-pedro-joaquin-en-la-jugada/917.

Si acaso, el único Joaquín que se mencionaba –y menciona- en los medios, había sido desde hacía varios meses, era Aurelio, como alcalde de Cozumel. Quien de una u otra manera trataba de mantener el equilibrio entre la familia,  sus ideales y proyectos. Eso sí, siempre con la clara idea del ejemplo y sapiencia del líder del clan familiar: Pedro Joaquín Coldwell.

Pero como cambiaron las cosas en unas cuentas horas. Ahora lo que todos se preguntan será, como y en que forma se vera el panorama político en la próxima contienda electoral. A partir del 8 de diciembre en que ya no sea pronunciamiento sino un hecho el nombramiento del quintanarroense, Pedro Joaquín Coldwell, los “amigos”, “aliados” y “seguidores” le lloverán en tropel.

Sin embargo, quienes no conocen al senador Joaquín Coldwell, no podrán saber que si algo le ha caracterizado y lo ha elevado a la cima profesional ha sido ademas de su experiencia, trabajo y capaidad su calidad humana y su  peculiar cualidad de distinguir en el tiempo y la distancia: la sencillez, la gratitud y la fidelidad hacia y con sus amigos, con sus viejos conocidos, con los quintanarronses y con su entrañable tierra. Un hombre que pesar de su fortuna personal, de su poder familiar, de su histórica carrera, de su ilustre apellido, jamás ha perdido la brújula de quien y de donde es. El hijo predilecto de Cozumel y de Don Nassim, el patriarca cozumeleño, ha sabido conservar afectos, lealtades y amigos a través de los años.

Hace 30 años, lo vi gobernar Quintana Roo con exito  y fui testigo de su sencillez y amistad, un gobierno que ganó,  por cierto con el 96 por ciento de los votos emitidos. Nunca se ha repetido esa historia. Hace casi 6 anos lo vi resurgir en la política con su triunfo como senador de la República por Q Roo. Hoy, lo veo destacar de nueva cuenta en el plano nacional con afecto y esperanza. Felicidades Pedro!!