Ciudadanía: entre dos fuegos!
Lunes 31 de Octubre de 2011 hrs.
Reprobable espectáculo policial pudieron presenciar algunos desafortunados cancunenses, cuando sin ton ni son aparentemente, se llevó cabo una trifulca entre elementos de Seguridad Pública del municipio de Benito Juárez y de la Policía Judicial del Estado (PJE).

Una que se dio ante la incursión de policías judiciales quienes supuestamente salieron a verificar un reporte que señalaba una camioneta tipo Avalanche con personas armadas. Tras pedirle su identificación a quienes resultaron ser los “escoltas” del alcalde benitojuarense, Julián Ricalde, estos se sintieron trastocados en su chamba y seguridad.

A la llegada de estos, parte de la escolta –nuevamente este grupo-, del presidente municipal Julián Ricalde Magaña, quien en un principio ordenó la detención del grupo de Fuerza de Reacción y Apoyo Inmediato (FRAI) de la Policía Judicial, quienes también sabemos como se maneja, sobre todo en estos tiempos difíciles, se provocó una reacción de tensión y peligro al corte de cartuchos entre todos los elementos involucrados.

Ni el propio alcalde pudo calmar los ánimos de un hecho que pudo acabar en desgracia, no solo entre ellos mismos, sino empezando por Ricalde y la comunidad que presenciaba atónitos este espectáculo.
No es la primera vez y seguramente, tampoco será la última. Y nos preguntamos…hasta donde piensan llegar estos personajes a quienes destinan armamento ya sea para salvaguardar la vida de algún político, o supuestamente a la ciudadanía de ataques criminales? Serán por los tiempos electorales? Será acaso por la diferencia de colores partidistas? Que medidas se tomarán para lograr que quienes porten armas, en cualquiera de las situaciones mencionadas, lo hagan de manera responsable y profesional? Habrán regulaciones en este sentido? O todo se quedará como en otros muchos casos en que tanto escoltas, así como elementos de seguridad pública, judiciales y personal de alguna dependencia gubernamental han recurrido en abusos e irresponsabilidad en la portación de sus armas?

Significativamente, muchos casos como el anterior se han dado últimamente, dejándonos con la pregunta en el aire: de quienes se tienen que cuidar la comunidad en este estado, de los supuestamente buenos o de los comprobados malos que azotan las calles de los municipios quintanarroenses? Se esperan respuestas, que probablemente nunca llegarán.