CIRCULO DE LECTURA PARA NIÑOS "UN PASEO FANTÁSTICO".
Viernes 18 de Marzo de 2011
Cancún.-La Biblioteca Pública de la Casa de la Cultura en Cancún, hace invitación a los niños de 6 a 12 años de edad para asistir al círculo de lectura con el cuento “Un Paseo Fantástico” de la autoría de Socorro Maribeth Jaime Morán, del libro Niñas y Niños Creadores de Sonora, este viernes y sábado 19 de Marzo a las 10 de la mañana.

Como ya es costumbre, la bibliotecaria, señora Isabel Flota Medrano nos adelanta que: “Un día bonito y soleado un niño llamado Pedrito y su papá se dirigían al monte a juntar pitayas. Era el mes de Julio y los montes lucían sus coloridas pitayas, los troncos verde oscuro y su fruta roja, llena de semillitas negras. El papá de Pedrito tenía una carreta muy vieja tirada de dos burros, en la cual ellos salían a sus labores y aunque ya estaba pasada de moda, ellos la seguían utilizando”.

“Pedrito disfrutaba mucho el juntar pitayas ya que son muy sabrosas y, más sabrosas son cuando se cuecen. Al papá de Pedrito le gustaba enseñarle lo que a su vez su padre le había enseñado, por eso Pedrito era muy buen ‘pitayero’ y ‘leñero’, oficios que había aprendido desde muy pequeño”.
“Cierto día le dijo el papá a Pedrito:

_Mi´jo hoy iremos a hacer mezcal, así que prepara un buen “lonchi”, porque pasaremos varios días en el monte. ¡Ah! También alista la carreta y los burros”.

“Pedrito era muy obediente, hizo todo lo que le ordenó su papá”.
“Otro día muy tempranito, antes de salir el sol, se fueron al monte”.
“Durante el camino Pedrito le pidió a su papá que le platicara acerca de las cosas del pasado y sobre todo, de sus abuelitos. Su papá con mucha emoción le contaba a Pedrito todo lo que una vez a él también e habían contado sus padres”.

“Así llegaron hasta el lugar donde tenían que acampar para hacer el mezcal. Pedrito y su papá primero cortaron y acarrearon muchos magueyes, que se dan solos en el monte; para después cocerlo y así obtener el mezcal. Llevaban ya varios días en su negocio cuando Pedrito vio de pronto que la carreta vieja se empezó a mover sola, ya que los burros andaban pastando cerca de allí. Pedrito quiso detener la carreta y dio un brinco y subió a ella. Al subirse Pedrito vio con sorpresa como la carreta se transformó, se veía más nueva, además era tirada por dos caballos muy bonitos y el conductor era un hombre alto y fuerte”.

“Pedrito le preguntó al hombre que quién era; el hombre sólo le dijo que al final del paseo le diría. Aún más sorprendido, Pedrito vio como tomaban rumbo al pueblo y vio que la gente vestida muy rara, tal como su papá le había contado: las mujeres vestían las faldas largar, blusas de olanes y huaraches de vaqueta. Los hombres vestían camisa de manta, pantalón de mezclilla y calzaban “teguas” de vaqueta. Pedrito sorprendido siguió el paseo hasta llegar a una casita de adobe con una ramada de palos de mezquite y ramas; allí se encontraba una mujer moliendo maíz en el metate y preparando unas deliciosas tortillas, cosidas en el “fogón”, atizado con leña de mezquite; sobre el comal una cacerola llena de quelites con nopalitos. La mujer muy amable los invito a comer, así, Pedrito y su acompañante comieron hasta saciar su hambre. Después Pedrito y el hombre tomaron rumbo al monte, donde estaba su papá haciendo mezcal. El hombre paró la carreta justo en el lugar donde había empezado el viaje y con voz muy tranquila le dijo:

¿Quieren saber que le dijo y quién era?

Ven este sábado vengan este sábado y compartan el Círculo de Lectura para Niños. La entrada es gratis.